Quería hacer un artículo «simple» para daros a conocer el nuevo «proyecto» en el que me he embarcado junto a Irene García (@NekoIrene24) pero, mientras iniciaba la escritura, me he dado cuenta de que quizá lo más honesto es dar a conocer las razones para hacer este podcast en concreto. Así que, teniendo en cuenta que, de momento, no nos da ni un duro – digo euro – (no pierdo la esperanza), creo que lo suyo es que yo intente explicar para qué narices hago podcast (en concreto este) si no me dan ingresos (aún, -siempre positivo- ).

Así que, lo primero contar lo del podcast: todos los viernes intentaremos tener un nuevo episodio de Universo Eurovision. Repasaremos las noticias, anecdotas, curiodidades… del festival, desde la perspectiva de una hija eurofan y una madre euroescéptica festivaleramente hablando. Aquí os dejo el primer episodio:

 


Y ahora, al lío.

¿Por qué hacer un podcast si no se puede vivir de ello?

Hay muchos artículos con razones para hacer un podcast. Os invito a buscar en google: ¿por qué hacer un podcast?  y os sorprenderá el gran número de artículos que hay sobre ello, ¿demasiados? Muchos están enfocados a hablar de lo que le pueden aportar a tu empresa o marca personal un podcast. Yo misma, hace algún tiempo, escribí un artículo titulado ¿Por qué hacer un podcast para tu empresa?

Y  creo que, si has llegado hasta aquí, tú no eres de los que ponen en duda esas aportaciones  de los podcast a las marcas. Pero yo hablo de otras razones, distintas, mucho más «personales». Razones que poco tienen que ver con la monetización como único beneficio. Razones que se parecen, en parte, a lo que Jorge Marín Nieto explica en su episodio Cinco razones por las que debes empezar con tu podcast» del podcast «Al otro lado del micrófono«.

Bueno, me dejo de líos y voy al tema. Cada podcast que he creado ha nacido como una tabla a la que aferrarse, así que este es otra. Tabla que incluye retos personales. En mi caso, y en este en concreto, hacer el control de sonido (como si fuera un directo). Ahí es donde específicamente espero crecer. Pero además, es tiempo con mi hija. Una ilusión común, otra. Una forma de empaparme de su vitalidad (cuanto más mayores somos más tenemos que estar con los jóvenes para no envejecer tan rápido). Una forma de enseñarle a hacer lo que sé, sin que parezca que se lo estoy enseñando. Una forma de disfrutar con oyentes de un ámbito distinto. La ilusión de crear, de nuevo, algo desde cero. La obligación del compromiso. Buscar caminos nuevos.

Si miro hacia atrás lo que he escrito leo un borbotón de ilusiones. Son los beneficios no económicos que son tan necesarios en la vida. Y esa sería la gran respuesta a la pregunta que titula este artículo pero es que yo niego la mayor, ¿quién ha dicho que no se puede vivir del podcasting?

…..(continuará).

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